1.3 millones de familias guatemaltecas forman parte de la agricultura familiar

El Viceministro de Desarrollo Económico Rural de Guatemala,  Carlos Alfonso Anzueto del Valle, discutió los desafíos de la agricultura familiar en entrevista con la FAO.

Ciudad de Guatemala, 27 de junio de 2013 – Dos tercios de los habitantes de Guatemala viven en zonas rurales, y más de 1.3 millones de familias forman parte de la agricultura familiar, señaló el Viceministro de Desarrollo Económico Rural de Guatemala, Carlos Alfonso Anzueto del Valle, en una entrevista que forma parte de la última edición del Boletín de Agricultura Familiar de la FAO.

El Viceministro habló con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, y destacó el carácter estratégico de la agricultura familiar: “En este tema de agricultura familiar, quiero manifestar que es fundamental para nosotros lograr la Seguridad Alimentaria en cada uno de los hogares rurales de Guatemala, lo que representa un importante desafío. Sin embargo, el objetivo final es buscar mayor equidad, mejores ingresos y mejorar el nivel de vida de todos los hogares guatemaltecos”.

El Viceministro agregó que, “En Guatemala estamos tratando de hacer el mayor de esfuerzo para potenciar el  desarrollo rural de alrededor de 7 millones de guatemaltecos,  personas que están inmersas en la pobreza y pobreza extrema.” A continuación presentamos una selección de la entrevista, que puede ser consultada íntegramente en el Boletín de Agricultura Familiar.

FAO: ¿Por qué afirman que el programa de agricultura familiar es para fortalecer la economía campesina?

CA: Las dos terceras partes de nuestra población (1.3 millones de familias guatemaltecas) son de la zona rural, básicamente se desenvuelven en este sistema. Esta economía es poli-activa (..) es colectiva, ya que una de sus aristas es la agricultura familiar, eso genera gran actividad en este gremio que es muy extenso en nuestro país y a su vez muy unido. Esta agricultura se desarrolla en diversos ámbitos, tales como forestal, pecuario, entre otros.

FAO: La estrategia del gobierno de Guatemala para abordar el desarrollo rural integral la denominan “de las Dos Puertas”. ¿Qué rol juega la agricultura familiar en esa estrategia?

CA: Efectivamente hemos denominado “de las dos puertas”, pensando que el desarrollo rural integral tiene varias formas de ingreso. La primera puerta, por así decirlo, es el programa de agricultura familiar para fortalecer la economía campesina, el cual es la insignia del Ministerio de Agricultura. En este programa estamos estableciendo tres grandes componentes para atender a esos 1.3 millones de guatemaltecos que dependen de la agricultura familiar. Uno de estos tres componentes es la asistencia técnica, que lo hemos denominado “El Sistema Nacional de Extensión Rural”. Este sistema de extensión rural lo estamos estableciendo en los 334 municipios del país, es decir, abarcamos el 100% del territorio nacional. Actualmente contamos con 3 extensionistas en cada municipio, para que puedan funcionar poniendo la atención y cobertura necesaria en cada una de las comunidades. El segundo componente trata de poder tener intervenciones territoriales estratégicas. El tercer componente trata de la logística, es decir, tener la posibilidad de generar capacitadores, instructores o expertos, en cada uno de los temas que apoyen así al sistema general de extensión rural, con el fin de poder ir buscando mecanismos y generar una dinámica poblacional.

FAO: ¿En qué estado de implementación se encuentra actualmente el Programa de Agricultura Familiar para Fortalecer la Economía Campesina?

CA: Como antecedente podemos mencionar que este programa fue construido con el apoyo fundamental de FAO Guatemala, teniendo en consideración que FAO tiene vasta experiencia en proyectos pilotos, en áreas que nuestro país necesitaba conocer. El proceso de implementación del programa empezó en agosto del 2012. El  2013 ya logramos tener dentro del presupuesto del Ministerio de Agricultura 100 millones de quetzales para la implementación del programa; en este momento estamos con 225 millones de quetzales para inversiones, aparte de contar con 80 millones de quetzales adicionales para la contratación de extensionistas (3 para cada municipio). Adicionalmente a esto, el sistema nacional de extensión está trabajando como elemento coordinador del Pacto Hambre Cero. Este pacto es un programa que tiene el gobierno de Guatemala y cuya meta es reducir en un 10 % la desnutrición en el país en los 4 años de  gobierno. Por lo tanto el sistema nacional de extensión rural no sólo está al servicio del Ministerio de Agricultura; también es el canal para los otros ministerios de estado que requieren canalizar sus servicios a nivel de territorio.

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