Mensaje de la FAO: “ La empresa cooperativa se mantiene fuerte en tiempos de crisis”

Mensaje de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
(FAO) sobre el 19.º Día Internacional de las Cooperativas de las Naciones Unidas 6 de julio de 2013

“ La empresa cooperativa se mantiene fuerte en tiempos de crisis”

Las cooperativas son fundamentales para potenciar la capacidad de los productores rurales, en particular los pequeños agricultores. Durante la crisis alimentaria de 2007-2008, las cooperativas agrícolas fuertes demostraron su resiliencia en situaciones de crisis y trastornos gracias a la combinación de dimensiones económicas y sociales que las caracteriza.

Las cooperativas se dedican especialmente a prestar servicios a los miembros y a sus comunidades. Ayudan a construir una “economía de la solidaridad” que pone el acento en la autoayuda recíproca, la integración, la participación y el interés por la comunidad, reflejando así la prioridad que otorgan a metas que van más allá del lucro. Ayudan a garantizar ingresos dignos y regulares a sus miembros y les permiten acceder en el ámbito local a alimentos inocuos, asequibles y nutritivos. Por ejemplo, al crear oportunidades de empleo e inversión para la población rural las cooperativas agrícolas contribuyen a estabilizar las comunidades y a prevenir conflictos sociales. Es sabido, además, que son un eficaz agente de empoderamiento de las mujeres y los jóvenes del medio rural, a los que proporcionan conocimientos y experiencia que fomentan su independencia económica y mejoran su posición social.

Los datos demuestran que los países donde las cooperativas y organizaciones de productores son fuertes han podido superar las dificultades y mitigar los efectos negativos de las crisis alimentarias y de otra índole. Las organizaciones de productores sólidas han contribuido a colmar un vacío. En los últimos años, en respuesta a las dificultades de los pequeños productores han surgido formas de organización muy variadas para responder mejor ante las situaciones de crisis. Estas organizaciones han sido capaces de sortear los obstáculos relacionados con el mercado y las políticas mediante el suministro de una serie de bienes y servicios a sus miembros. Pueden, por ejemplo, reducir los costos para los agricultores gracias a compras colectivas de insumos agrícolas, que les permiten beneficiarse de mejores precios al por menor. Los servicios que prestan van desde la mejora del acceso a los recursos naturales y la gestión de los mismos hasta el acceso a la información y a tecnologías que facilitan la participación en la formulación de políticas. En un plano más amplio las cooperativas también pueden ser un motor fundamental del desarrollo local, ya que no solo se esfuerzan por mejorar los medios de vida y los ingresos sino también por fortalecer las capacidades de sus miembros, en particular mediante inversiones en el conocimiento técnico, la capacidad práctica para la gestión de empresas y el desarrollo organizativo.

Las cooperativas ayudan a sus miembros en la gestión de los riesgos relacionados con sus actividades agrícolas. Por ejemplo, el conocido “sistema de certificados de almacenamiento” desarrollado en muchos  países  africanos  constituye  un  modelo  eficaz  para  brindar  oportunidades  de  negocios estables a los agricultores y poner a las organizaciones de productores en condiciones de dar una respuesta ante situaciones de riesgo o cuando se atraviesa una crisis. Básicamente este sistema permite a los pequeños productores limpiar, secar y almacenar sus productos excedentes en una instalación de almacenamiento asegurada de propiedad de la cooperativa de agricultores, procedimiento que contribuye a mejorar la calidad y reduce las pérdidas después de la cosecha. Tal como si se tratara de una cuenta de ahorro, los productores usan luego esas existencias como garantía al solicitar créditos a una institución financiera. El sistema constituye un buen modelo de

gestión de riesgos, sobre todo en países donde es difícil acceder al crédito. El sistema de certificados de  depósitos  de  almacenamiento  podrá  funcionar  si  el  país  cuenta  con  oportunidades  de agronegocios estables, organizaciones de agricultores sólidas y sensibles y entidades de préstamo conocedoras de los mercados agrícolas.

Análogamente, en algunos países desarrollados como el Japón y Corea los sistemas nacionales de seguro agrario reciben apoyo del gobierno para asegurar la mayor parte de los productos agrícolas, ganaderos y forestales. La cobertura puede incluir la muerte accidental (incluida la provocada por enfermedades no epidémicas), la matanza de emergencia y las catástrofes naturales. Tales planes de incentivos pueden efectivamente brindar resiliencia a los pequeños productores en tiempos de crisis.


Como  elemento  clave  para  eliminar  el  hambre  y  la  nutrición  es  preciso  establecer  un  entorno propicio  que  permita  a  los  pequeños  productores  sacar  pleno  partido  de  las  oportunidades disponibles y les ayude a superar sus dificultades y su renuencia a correr riesgos. A tal efecto la FAO presta ayuda a los gobiernos de sus Estados Miembros, así como a sus asociados, en la creación de un entorno favorable en el que las cooperativas y organizaciones de productores agrícolas puedan prosperar. La FAO facilita el

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